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Con una energía a full. Bien para arriba. Descanso mínimo y personajes e historias a desarrollar. Vorágine de vida, atención y ocupación de la casa y trabajo. Así vive su mundo cotidiano Eleonora Wexler, casi tironeada entre la televisión y el teatro.

En la pantalla chica se encuentra grabando los primeros capítulos de "Golpe al corazón", tira que coprotagoniza junto a Sebastián Estevanez y que saldrá por Telefe aún sin fecha de salida al aire. Por otra parte, pone su registro teatral en la obra "Umbrío", un texto dramático sobre una pareja con secretos inconfesables.

"Qué rara dualidad la de trabajar en dos áreas artísticas casi al mismo tiempo. En un primer momento, tenía la sensación de que los textos de mi personaje de tevé se mezclaban con los de la obra teatro. Después, la calma se hace presente acompañada del oficio y todo llega a su normalidad", cuenta Eleonora a DiarioShow.com en la antesala de su función escénica.

La actriz destaca que "a mí me gustan todos los rubros porque cada uno, en definitiva, tiene su especial encanto. No obstante, el teatro ostenta una pasión particular. Y a mí me gusta permanecer siempre en contacto con el público".

"En estos momentos siento atravesar una etapa de particular plenitud. Y tiene que ver mucho con mi rol de mujer y de mamá. Y también, por supuesto, con mi faceta de actriz. No tengo dudas que tiene que ver con un muy bello momento", puntualiza Eleonora como una verdadera declaración de principios.

A lo que agrega: "Mi hija Miranda tiene 13 años y está recorriendo una etapa muy fuerte que es la pre-adolescencia. Estoy con ella, acompaño, también observo, crezco junto a ella y aprendo también muchas cosas de ella".

En este sentido, amplía que "voy viendo qué camino va eligiendo, también puedo reparar en todas las cosas que le he dado y que lo voy viendo reflejado, con esa combinación de adolescencia y rebeldía y el enojo, por momentos. Son varias sensaciones que a uno le dejan marcas emotivas en el alma y que me ayudan, en definitiva, a recorrer este bello y también complejo camino que nos da la vida".

Por otra parte, Wexler subraya que "Miranda, también, como otros chicos, quiere separarse en varias cosas de papá y de mamá, una manera de encontrar su ser propio, su propia identidad y estar en pleno equilibrio con su propio ser. Está bien porque todo lo vivimos así de alguna manera y es bueno que los chicos lo experimenten con fuerza. Compartimos muchas cosas y deviene en una energía especial para ambas".