Por Cynthia Gauto

@ccgauto

Tocado por la varita mágica de Marcelo Tinelli, hoy por hoy Santiago Griffo es el chico del momento. Cantante de la banda Trulalá, saltó a la fama luego de que su mamá, Gladys La Bomba tucumana, lo presentara en "ShowMatch" y su facha y simpatía hicieran suspirar a todas las presentes.

Poco después, el joven fue incorporado como participante del "Bailando", aprovechando que Barby Silenzi se había quedado sin pareja ante la baja prematura de José Ottavis.

En una charla mano a mano con DiarioShow.com, el vocalista comentó: "Yo soy cantante, no soy bailarín, de hecho nunca en mi vida bailé, es una experiencia nueva para mí. Estoy muy feliz y buscando aprender todos los días. No soy taaaan patadura, pero una cosa es bailar en el escenario en medio de un show o en un boliche y otra cosa es hacerlo con una coreografía", avisó previo a su debut, en el próximo ritmo, casualmente cumbia.

Respecto de su socia en la pista, contó: "Nos llevamos muy bien. Es un chica muy tranquila. Por suerte me tocó un buen equipo y en el primer ensayo avanzamos bastante para ser mi primera vez". Y confesó: "Estoy un poquito nervioso porque no sé qué puede pasar ahí, en el día. El nerviosismo te puede jugar una mala pasada y hacer que te olvides de un paso y quedás ahí, parado en el escenario mirando para todos lados".

Al mismo tiempo habló de quién es Gladys, fuera de los escenarios y su imagen pública: "Es la mejor mamá del mundo. Una persona sensible pero por sobre todas las cosas, y lo más importante, una buena persona. No es controladora, me deja libre. Me deja hacer lo que a mí me parece y siempre está apoyándome. Obviamente, me cuida mucho y se preocupa mucho por mí, quiere que esté bien. Me deja ser, por suerte". Y la cantante lo cuida porque, de repente, todas se le tiran encima, sobre todo Naiara Awada, que participa del concurso y se quiere comer crudo al morocho.

Pero lo cierto también es que a través de la pantalla conquistó tanto a hombres como a mujeres, y en una sociedad que avanza hacia el respeto por las elecciones sexuales, él se muestra despojado de prejuicios. "Para conquistarme, una mujer tiene que ser buena persona, me tengo que dar cuenta de eso, y por supuesto, quererme es lo más importante. Cuando los hombres me piropean, me río porque está todo bien, cada uno es dueño de elegir su sexualidad. Lo tomo como un halago más, sin diferencias, pero me gustan las mujeres".

La noche, con todo lo que implica para un artista famoso, se codea a menudo con excesos y propuestas de todo tipo. Al ser consultado sobre esto, Griffo analizó: "Puede ser, para mí eso está en todos lados, no sólo en el ambiente de la música. Esas cosas existen pero depende de uno saber decidir entre lo que está bien, lo que está mal y lo que quiere para su vida". ¿Te ofrecieron? "Siempre ofrecen. Las cosas malas, si uno quiere, están al alcance de tu mano. Mi mamá me educó bien y sé las cosas que no haría nunca en mi vida".