@perez_daro

Acaban de ganar dos premios Gardel, como Mejor álbum grupo de rock y Producción del año, por la edición de "Barro y fauna", su cuarto disco de estudio. Pero como Eruca Sativa no duerme ni descansa sobre esos mimos, siguen mirando hacia adelante y están metidos de lleno en su segundo Luna Park, que será el 22 de junio.

En charla con DiarioShow.com, la banda detalla ese sentimiento de caminar y caminar, "intentando siempre hacer mejores canciones y recomenzando siempre nuestra historia", según cuenta Gabriel Pedernera, baterista del grupo.

"La música tiene un poder de unión que hay que aprovechar, abrazar. A nosotros nos toca ser el transporte de eso, y tener la capacidad de hacer que alguien baile, se sienta mejor. Que se vaya con energía recargada cuando va a ver tu show, te provoca mucha alegría", explica Eruca cuál es el motor de todo.

Su álbum "Barro y fauna" es un cambio radical en su experiencia compositiva. Si bien tiene elementos electrónicos, fue grabado en vivo en sala, por lo que afirman que "es un disco crudo en ese sentido. Paramos la pelota pensando más en que prevalezcan las canciones antes que cualquier otra cosa. Nuestra premisa fue hacer canciones que nos emocionen. Que nos hagan erizar la piel. Que sean fuertes, o suaves, como salgan, pero preservando el espíritu de la canción".

Al tomar un riesgo, saben que puede aparecer el recelo de algún fan de la vieja escuela. Sin embargo, el trío interpreta que "hay un par de seguidores a los que les puede molestar, pero porque el purista tiene algo más que ver con lo emocional que con lo artístico. Le da bronca que otros conozcan a la banda. Para nosotros por suerte no es la misma banda que cuando nos iban a ver 20 en un bar, porque quiero que mucha gente conozca a la banda y vaya a vernos".

Eruca Sativa nació en Córdoba, pero rápidamente sus integrantes se mudaron a Buenos Aires. Más allá del desarraigo, saben que "con Córdoba pasa algo especial, pero no sentimos que seamos ‘profetas’ de esa tierra. Hay un cariño muy especial, y la gente no sabe bien por qué. Estamos representando a la provincia desde otro lugar. Somos como los embajadores del fernet".

Ser rockero en Córdoba no es nada fácil, confiesan, porque "allá ser músico y no tocar cuarteto es como ser alemán y no tomar cerveza. Córdoba tiene esa cosa muy fuerte del cuarteto, por eso el rock nunca tuvo un lugar popular. Hay una escena importante, pero no convocante. Ahí pesa demasiado el cuarteto y el folclore".