Por Belén Candia
@Belucandiaok

Luego del fallecimiento de su mujer, Chiqui Abecasis juntó fuerzas y continuó con su vida aferrado al humor. En diálogo con DiarioShow.com, el cómico habló sobre la falta de ficción nacional, su deseo de debutar en el género dramático, su visión sobre los cómicos y ciclos humorísticos, la ausencia de ficciones nacionales en la televisión y mucho más.

Tras las acusaciones de los actores sobre la falta de trabajo en tiras televisivas, Chiqui expresó: "Es una pena, me gustaría que se produzca más en Argentina y que los actores tengan trabajo", y agregó acerca del motivo: "Es una industria y sucede en todo sector. Los productores no avanzan con proyectos nuevos por el tema de los costos, sale más barato traer algo de afuera. Pero no juzgo, yo intento generar mi propio trabajo".

Al mismo tiempo se refirió al humor en la televisión. "No creo que esté faltando. Creo que se esta dando de otra forma ya que las personas no se sientan frente a la pantalla chica como lo hacían antes. Las nuevas plataformas hacen que la persona no mire un programa completo", contó.

Asimismo, ante el rumor que indica que los cómicos son antipáticos en su vida cotidiana, opinó: "Es un mito. Los humoristas que son caracúlicos lo son, pero no creo que todos. El problema es la generalización. Es un prejuicio. El humorista es una persona común y corriente, que puede atravesar por duros momentos y no puede ir sonriendo por la vida".

Actualmente Abecasis participa en "La peña de morfi" junto a Jésica Cirio y Gerardo Rozín. Sin embargo, manifestó su deseo de estar en una tira y dedicarse al drama: "Me gustaría dedicarme al género dramático. Me ofrezco a productores para actuar en ficción. Estoy tratando de que sepan que tengo muchas ganas de actuar".

Además, dio el visto bueno a la vuelta del grupo santafesino "Midachi", integrado por Dady Brieva, Miguel del Sel y Chino Volpato. "Me parece bárbaro. Son tres personas talentosas, que se quieren y respetan. Hay mucha gente que quería esto".

Recordemos que en 2012 Chiqui atravesó por una dolorosa situación debido a la muerte de Claudis, su mujer, con quien tuvo a sus tres hijos, Irina, Luciano y Guido.

En ese momento había expresado que "el duelo tiene momentos maravillosos y otros de mierda, lo bueno es que ella nos fue preparando para su ida. Con amor y mucha fuerza, me enseñó muchísimo. En el ‘89 conocí al Padre Ignacio (nosotros vivimos en Rosario) y a partir de eso retomé la oración. Eso nos ayudó mucho a sobrellevar los momentos duros. Yo pienso que depende de vos todo lo que hagas, descubrí a los ángeles y arcángeles y los convoco cada vez que los necesito. Estoy muy protegido".

A partir de ese momento, se refugió en el amor de su familia y en su trabajo. Por este motivo, se limitó a hablar sobre cuestiones del amor. Sin embargo, reveló: "Estoy muy bien".