Las calles de Buenos Aires tienen espectáculos para todos los gustos. Uno suele encontrarse con músicos, bailarines y toda clase de shows. Sin lugar a dudas, las estatuas vivientes son las que logran que uno se detenga y observe detalladamente, ya que tienen una historia y un proceso bastante complicado para lograrlo.

En la vía pública hay espectáculos que son improvisados y logran sacarles una sonrisa a los transeúntes. Estos diferentes personajes llaman la atención no sólo por sus vestimentas, sino por el profesionalismo de los actores que llevan a cabo este silencioso trabajo.

DiarioShow habló con Marcos Cecere, el director de la compañía Teatral Dinámica, quien contó cómo hacen para componer y llevar a cabo las minifunciones que ofrecen en las calles o en los eventos corporativos. “Somos un grupo de artistas que interpretamos diferentes personajes, a veces podemos ser estatuas vivientes, mimos, malabaristas o simplemente podemos armar un show al estilo callejero pero sin escenario”.

Además, agregó: “Cuando personificamos a una estatua, cumplimos el mismo papel que cualquier espectáculo, ya sea director, vestuarista, maquilladora, actor, guionista; todo corre por cuenta de uno”.

Por otra parte, “en Teatral Dinámica damos cursos varios y guiamos a las personas que recién quieren incursionar en este tipo de arte”, comenta, y relata cómo es el proceso para decidir qué cosas sirven y qué cosas no.

"En primer lugar, lo hacemos en la calle, vemos el impacto y si esto funciona lo ofrecemos para los shows que hacemos. Así fue el caso de el ángel, el gaucho argentino, los tangueros, que primero fueron a la peatonal Lavalle, y ahora son los más pedidos”.