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Tras separarse, Fabián Cubero fue el primero en confirmar su ruptura con Nicole Neumann, y luego explicó que él intentó salvar la pareja pero que no pudo. "Yo seguía insistiendo en tratar de demostrarle que era la persona ideal para estar al lado de ella, pero no puedo obligarla a que vuelva a amarme ni que vuelva a sentir lo que sintió durante diez años por mí”, confió el futbolista hace unos días.

Después la modelo se encargó de contar lo que estaba pasando. "Las parejas son un mundo que no puede ir gritándose a cada paso. Cada cual tiene sus tiempos para tomar decisiones, para hablar (puertas adentro). Y más que nada para cuidar la integridad de sus hijas. Están haciendo de un momento que ya venía con mucho dolor hace meses, una bomba que nos explotó en la cara con más fuerza aún. Nosotros como familia, a pesar de estar separados hace un mes, estamos muy unidos", había dicho Nicole.

Pero este martes habló por primera vez con lujo de detalles de la ruptura. "Me separé porque no me sentía completa. Estuvimos ocho meses en crisis, en donde el sexo y el deseo se desgastaron tanto como la pareja”, confesó en una nota con la revista Caras.

"Yo vengo con este tema desde el año pasado, se me notaba en la tele, incluso durante el Bailando... exploté y lloré varias veces. Empezaba a sentir que las cosas no estaban bien en mi matrimonio y me costaba muchísimo asumirlas. Me costaba transmitírselas a Fabián. Obviamente que él se daba cuenta que yo me estaba alejando, que me estaba costando responderle como pareja", agregó la modelo..

"No solo pasaba por tener deseo de hacer el amor con Fabián, empecé como mujer a alejarme en todo. Me acercaba menos, tenía menos gestos de ternura, compartíamos menos cosas... Necesitaba estar más tiempo afuera de mi casa que con él", detalló.

"Me costó mucho asimilarlo porque si pienso en Fabián como hombre, es el ideal: el mejor padre, el mejor compañero, tiene un corazón único, es un hombre sensible, alguien que sabe expresar el amor...Pero también es cierto que las emociones se encienden o se apagan y uno no lo puede controlar. Yo no puedo ser deshonesta conmigo misma", explicó..

Por último, contó cómo fue la charla con sus tres hijas: "Lo hablamos el jueves pasado y fue muy duro. Se lo explicamos los dos y tratamos de hacerlo en un idioma más apto para ellas; que papá y mamá no se estaban llevando tan bien y que lo mejor para todos era que papá se vaya a vivir a otro lado, aunque ellas siempre van a poder estar con nosotros. Que nada con ellas iba a cambiar, sólo que el papá y la mamá iban a dormir en lugares diferentes y ya no juntos".