@rfilighera

Acabo de realizar una gira por toda América, estuve en Ecuador, Chile, Perú y México y tuve la posibilidad de volver a reencontrarme con viejos amigos”.

De esta manera, Víctor Heredia reseñó la continuidad de los festejos por sus 50 años de trayectoria que, como se recordará, comenzaron en enero de este año, en el Festival de Cosquín, precisamente en el lugar donde dio su puntapié inicial artístico.

En charla con DiarioShow.com, el cantautor evocó que “han pasado tantas cosas en el camino y hemos vivido situaciones de muchas gratificaciones y también aquellas situaciones que nos ha hecho caminar sobre el filo de la navaja”.

Amenazas de muerte durante la dictadura militar, dos atentados de bomba en teatros, persecuciones, exilios en Madrid y en Roma y la desaparición de su hermana en ese período fueron marcando a fuego el devenir de Víctor en “los años de plomo”, en una suerte de angustia y melancolía pero que lo fortaleció, como nunca, en el arte, en la música y en la vida.

“María Cristina desapareció en junio de 1976 y nunca más supimos de ella, al poco tiempo murió mi padre de tristeza. En España me ayudó a editar un disco (poemas de Neruda) el Nano Serrat, pero realmente no me podía concentrar en mi actividad. La desazón y la impotencia se habían instalado en mi corazón, más allá de compartir con amigos como Horacio Guarany, Marilina (Ross), Héctor Alterio, Lautaro Murúa, Luis Politti, pero sentía esa necesidad imperiosa del retorno”. “Se hizo una búsqueda global por encontrar algún rastro de María Cristina. Acudimos a los organismos de Derechos Humanos, con quien mantengo relaciones de gran afecto y también con el Instituto de Antropología Forense, pero, bueno, todos los intentos fueron infructuosos para poder tener algún rastro de mi hermana”, destacó el artista.

Agregó que “el regreso de la democracia nos envolvió en un gran firmamento de esperanza y mis temas, orgullo mediante, se erigieron en verdaderos símbolos de ese entonces”.

Cabe recordar composiciones como “El viejo Matías”, “Soldaditos de plomo”, “Dulce Daniela”, “Todavía cantamos”, “Sobreviviendo” e “Informe de situación” recorrieron toda América por su contundencia, poética y grito de libertad.

Con respecto al paro general del jueves pasado, Víctor dijo que “fue la clara expresión de un pueblo que hizo su protesta en contra de la situación económica. Encerrar esto en una suerte de discriminación ideológica me parece lamentable. Y realmente, me preocupa cómo se va a enfrentar este endeudamiento en los próximos años”. El artista sostuvo que “se está lesionando el bolsillo de la gente, son, en definitiva, principios fundamentales del neoliberalismo y como argumento para sostener toda esa prédica se sigue implementando el viejo recurso de echarle la culpa siempre al pasado”.

La temida grieta

En relación con la tan comentada grieta, opinó que “me da mucha pena cómo se influye desde el poder para que se instale un odio de clases, se generen divisiones y polémicas. Acá hay que tener en cuenta que el que tiene mucho no se va a salvar como muchos piensan, porque los que menos tienen son los que se van a llevar adelante todo por delante, les guste o no les guste. Hay que dejar de lado estas diferencias y gobernar para todos”.

El músico y cantante subraya una y otra vez: “Se acusa a mansalva a los maestros de golpistas, a los sindicalistas de mafiosos y a la oposición de kirchnerista. Y, realmente, todo esto es una enorme falacia que busca como objetivo es instalar la división en forma permanente”.

Acá no hay una democracia que corre peligro, lo que tenemos es un pueblo que lucha por sus derechos. Lo que se pide es que los chicos puedan estudiar con una gran estructura de educación pública, que la gente pueda trabajar y tener, por consiguiente, todas sus necesidades elementales cumplidas. Es pedir por lo básico, por lo que se merece tener cada estudiante, cada trabajador, cada jubilado. Acá, los únicos que ponen en peligro la democracia son ellos mismos, desde el poder se pone en peligro la democracia. Reitero, la gente quiere comer, trabajar, comer y satisfacer sus necesidad primarias”, .

En la parte final de la nota, a modo de primicia, Víctor Heredia, y como festejo de sus 50 años con el canto, sacará un disco de duetos con amigos, entre los que se encontrarán personalidades como Silvio Rodríguez, Ana Belén, Ricardo Mollo, León Gieco y Joan Manuel Serrat, entre otros. Un nuevo legado del maestro.