@perez_daro

Cuando se habla de la familia como institución, hay que tener en cuenta al seno más íntimo; con los padres, hermanos y demás parientes como primeros maestros. Con ellos se aprende todo lo que luego moldearán las personalidades individuales.

De esa manera se crece bajo el apellido Carabajal, sinónimo de Santiago del Estero, de chacarera y de unión. En charla con DiarioShow.com, el legendario grupo folclórico que visitó nuestra redacción cuenta cómo será su show para festejar los 50 años de carrera en el Luna Park, cabal muestra de que la tradición y el arte se pueden mantener a través de los años, transmitiéndose de generación en generación.

"Vamos a traer una forma de vida acá, cómo nos hemos criado y armar una especie de patio santiagueño. Van a faltar los algarrobos y la tierra de Santiago, pero con la gente que va a participar esa noche nos vamos a transportar, de alguna manera, al pago. Hoy no habrá diferencia de clases, van todos. Y el espacio corre como una especie de festival, hay lugar para bailar y divertirse", comenta Kali, el único miembro original que queda de aquella que comenzó en 1967.

 

Musha recuerda que todo comienza y se reinventa todo el tiempo en el "patio santiagueño", como se conoce a la reunión familiar y de amigos en los espacios abiertos de las casas en la provincia del norte.

"El patio es un ámbito más que importante, ahí se genera la convivencia de familia y amigos, se conoce poesía, se compone y se interpreta música, eso es para el santiagueño más que importante tenerlo presente. Allí se genera la cultura de Santiago del Estero. Allá no hay peñas establecidas porque el encuentro de cantores y guitarreros es en el patio de cada casa. Estamos muy arraigados a nuestras costumbres, viviendo allí o en otra geografía. No olvidamos nuestras raíces. Por eso nosotros decimos que la cultura santiagueña se mantiene en nuestra familia".

Sobre las tradiciones

Pertenecientes a lo más arraigado de la cultura nacional, los Carabajal tienen una palabra de peso sobre la música actual. Sin esconder su opinión, analizan que "bajo la cobija del folclore tradicional, muchos artistas han sentido la necesidad de tener un triunfo más acelerado y fueron transformando su proyecto musical en otros géneros. ​Jorge Rojas, Abel Pintos, por ejemplo, han empezado en el folclore y se fueron alejando de esa propuesta. Quieran o no son referentes para las nuevas generaciones, hay quienes los siguen y quienes no. Algunos prefieren música más tradicional, por eso nosotros estamos ahí, para no apartarnos nunca de ese sentimiento, la tradición y la forma de vida de nuestra música".