Después de cuatro meses de competición, el municipio de San Miguel de Aguayo se constituyó como el municipio ganador de la Ecocopa de Ecoembes con un total de 778,27 kg de envases recogidos, equivalentes a un aumento porcentual del 61% con respecto al año anterior. Seguido de Anievas y Camaleño con un aumento porcentual de 49% y 33% respectivamente.  

Según Óscar Martín, el Consejero delegado de Ecoembes la Ecocopa, se diseñó como una campaña innovadora de sensibilización para la “concienciación que, por medio de la competición entre municipios, pretende animar a reciclar a los vecinos de diferentes localidades de España premiando al que mejor lo haga”. 

La Ecocopa consistía en la realización de un estímulo al reciclaje a cambio de una copa y un premio económico para la mejora de instalaciones en el municipio, de modo que los veinte municipios participantes debían aumentar el índice porcentual de envases recogidos, respecto del año anterior. Para esto los envases de plástico, latas y briks debían ser arrojados en contenedores amarillos que habían sido previamente instalados.  

Esta liga es una de las estrategias de Ecoembes para la sensibilización al público en general, en tanto su misión es prevenir y reducir los impactos negativos que generan los envases en el medio ambiente. De esta forma, las diferentes campañas se dirigen a generar conciencia en la población de las virtudes del reciclaje, destacando entre ellas que la conveniencia de realizarlo, favorece no solo al medio ambiente y la población actual del planeta sino también a las generaciones futuras.  

En esta lógica, el CEO de Ecoembes ha destacado que la sensibilización consiste en la explicación de la economía circular partiendo de que en un mundo con recursos finitos, los residuos deben verse como recursos reutilizables. De modo que al reducir, reutilizar, reciclar y valorizar los envases se produce la utilización de la materia prima de estos en otros productos diferentes, ahorrando materia prima y cuidando de no malgastar los recursos que nos provee el medio ambiente. En otras palabras, se debe dejar el vertedero como última opción, para el aprovechamiento de los materiales con los que están hechos los envases.